domingo, 31 de octubre de 2010

¿Curiosidad malsana?

Haciendo zapping dimos con las dos series españolas que, al parecer, han revolucionado la audiencia, a saber: “Hispania” y “Felipe y Letizia”. A veces basta con ver dos minutos de una película de Chuck Norris o de Steven Seagal para, aunque en la escena que ves no aparezcan ellos, saber que es una mala película y que probablemente la protagonicen Chuck Norris o Steven Seagal. Esto me ha ocurrido con dichas series. Si ves un minuto de “Los Soprano”, lo sabes: estás ante algo antológico. Si ves un minuto de “Hispania” o de “Felipe y Letizia”, también lo sabes: estás ante algo muy malo. Lo que más me jode, y lo digo con dolor de alma, es la manera tan vil en que productores y guionistas y demás responsables han lapidado el talento de grandes actores como Marisa Paredes, Lluís Homar, Nathalie Poza o Juanjo Puigcorbé, por citar algunos. A los actores no les basta con ser buenos en su oficio: tienen que estar bien dirigidos, y eso lo saben Woody Allen, Pedro Almodóvar o Quentin Tarantino. Porque, en “Felipe y Letizia”, Marisa Paredes hace de sí misma, Amaia Salamanca interpreta de nuevo a Cata, Puigcorbé parodia al Rey, y puede que se salve Fernando Gil, que además es un gran cómico. En cuanto a “Hispania”, apesta. Han mezclado en la batidora unos toques de “Alatriste” y “Gladiator”, mucho seno y mucho escote y un poco de culebrón, y parece que han rodado a la carrera y el producto final se resiente. Vi a dos soldados de “Hispania” charlando, y parecía que estaban en una taberna de Vallecas en vez de en un campamento de hace siglos. Me dio vergüenza ajena y me pregunté qué coño pasa en este país: las peores series españolas son las que más audiencia generan. No sé si nos pica a todos la curiosidad malsana o si adoramos la mierda. Nosotros cambiamos rápido de canal. Lo siento por esos actores, a los que admiro. Aunque entiendo que España está en crisis y hay que comer.

José Angel Barrueco

sábado, 30 de octubre de 2010

jueves, 28 de octubre de 2010

martes, 26 de octubre de 2010

Lavapiés del hombre-peonza

Este viernes 28 de octubre presentamos el último poemario de carlos salem, Memorias del hombre-peonza,
en nuestro Tapas y Fotos de Lavapiés, a las 21.30 horas.



lunes, 25 de octubre de 2010

JesusGe



domingo, 24 de octubre de 2010

En Austria y Alemania

En Austria y Alemania he visto a señoras de pelo blanco y mil arrugas pedirse jarras de cerveza de un litro, jarras que pesan una tonelada y que ellas levantan (igual que las camareras “ helgas” ) con un solo brazo, para llevarse a la boca y beber. Allí he probado el delicioso strudle de manzana, que en algunos restaurantes sirven con un poco de nata al lado, exactamente como en “ Malditos bastardos” , y ahora entiendo mejor esa escena en la que Quentin Tarantino homenajea este pastel haciendo que Hans Landa hable de él y lo deguste y la cámara se entretenga mostrando varios planos del postre en cuestión. Allí he visto algunos de los rincones que aparecen en la película “ Antes de amanecer” , y me han entrado ganas de verla de nuevo, y de ver “ Amadeus” , aunque Salzburgo ostenta una obsesión enfermiza con Mozart: los cafés y bares y teatros y restaurantes llevan alguno de sus nombres, y las tiendas abundan en cientos de objetos con su imagen, desde las tazas hasta las jarras, pasando por las cucharas, los llaveros, las libretas, los carteles, las reproducciones de cuadros, los bombones, las camisetas, los lápices… hasta el punto de resultar un poco infame esa explotación de un hombre al que tuvieron que enterrar en una “ tumba comunitaria simple” (Wikipedia dixit) porque no tenía dinero para pagarse un buen entierro. Allí he sabido que no comen tan mal como estipula el tópico, sólo que los platos son gigantes y ricos en grasas para combatir el frío extremo, y he disfrutado con las salchichas, el escalope, la col, el gulash o el puré de patatas. Allí he visto a un pianista callejero, capaz de acarrear su piano hasta unos soportales y tocar una melodía, refugiándose así de la lluvia que a nosotros nos empapaba. He visto a una mujer empujando un carrito de colorines en el que dentro iban siete niños, como si fueran Los Siete Enanitos. He visto a chinos que lo fotografiaban todo: el codillo asado, las flores, las máquinas expendedoras de billetes de metro… Y he comprobado algo que ya sospechaba: Viena es una de las ciudades más románticas de Europa, a la altura de Praga o París. Un sitio ideal para vivir. Pero sólo junto a ti.

José Angel Barrueco

sábado, 23 de octubre de 2010

jueves, 21 de octubre de 2010

Las personas curvas de Jesús Lizano




Jesús Lizano hoy a las 20.00 h. con un video recital en la Casa de América con motivo de la jornada inaugural de 2010 poetas x km2, encuentro en el nos podrás encontrar.

lunes, 18 de octubre de 2010

Delirum tremens

Perfoqué??

Aquello que vimos y vivimos en sevilla:

Jueves 14


Viernes 15


Sábado 16

domingo, 17 de octubre de 2010

Peinarse como un hombre

Tal vez parezca una chorrada lo que voy a contarte. En mi descargo puedo decir que todos hemos tenido mitos, ídolos y manías. Estábamos a finales de los 80 (los que nacimos a principios de los 70 siempre andamos mareando con los 80 porque en esa década forjamos nuestra adolescencia) y se estrenó “Wall Street”, la de Oliver Stone. Michael Douglas y Martin Sheen se comían al resto del reparto. Douglas ganó el Oscar por su trabajo. Mi escena favorita transcurría en los vestuarios de un gimnasio. Douglas y Charlie Sheen acaban de practicar deporte y se están vistiendo tras la ducha. Mientras tanto, conversan. Entonces Gordon Gekko (Douglas), despeinado y fuera de su entorno habitual (hasta ahora sólo lo habíamos visto luciendo peinados impecables, trajes carísimos y zapatos limpios como el cielo), coge un peine y se peina el pelo hacia atrás. Igual que solían llevarlo los ejecutivos de antaño y los tiburones de Wall Street: peinado al agua, pegado al cráneo, aplastado. También lo llevaban así los fascistas. En mi casa, tras la ducha, fascinado desde entonces por esa secuencia (revísenla: Gekko se peina sin dejar de proferir consejos, igual que si fuera un acto tan involuntario como rascarse la nuca), procuraba peinarme a lo Gordon Gekko. Pasaba el peine por el lado izquierdo del cráneo y, al quitarlo, mi cabellera rebelde caía de nuevo sobre la frente. Cuando llegaba al lado derecho, sucedía el mismo fenómeno. ¡Menuda mierda!, pensaba yo. Jamás lo conseguí. Pasó el tiempo, etcétera. Y hace unos días volví a ver “Wall Street” y, cuando llegamos a esa escena, recordé mis 16 y mis 17 años y mis esfuerzos inútiles por peinarme como Gekko. Es decir: peinarse como se peina el hombre que sale de la ducha, aunque luego se haga raya al medio. Viendo la escena lo advertí: yo ahora me peino así al salir de la ducha, mi cabello ya no cae hacia la frente, se mantiene hacia atrás, me he hecho mayor. No sé por qué tenía prisa a los 16. Me he convertido en un hombre. Y, ¿sabes? No mola tanto como creí. Al final es sólo una cuestión de entradas.

José Angel Barrueco

lunes, 11 de octubre de 2010

¿Curiosidad malsana?

Haciendo zapping dimos con las dos series españolas que, al parecer, han revolucionado la audiencia, a saber: “Hispania” y “Felipe y Letizia”. A veces basta con ver dos minutos de una película de Chuck Norris o de Steven Seagal para, aunque en la escena que ves no aparezcan ellos, saber que es una mala película y que probablemente la protagonicen Chuck Norris o Steven Seagal. Esto me ha ocurrido con dichas series. Si ves un minuto de “Los Soprano”, lo sabes: estás ante algo antológico. Si ves un minuto de “Hispania” o de “Felipe y Letizia”, también lo sabes: estás ante algo muy malo. Lo que más me jode, y lo digo con dolor de alma, es la manera tan vil en que productores y guionistas y demás responsables han lapidado el talento de grandes actores como Marisa Paredes, Lluís Homar, Nathalie Poza o Juanjo Puigcorbé, por citar algunos. A los actores no les basta con ser buenos en su oficio: tienen que estar bien dirigidos, y eso lo saben Woody Allen, Pedro Almodóvar o Quentin Tarantino. Porque, en “Felipe y Letizia”, Marisa Paredes hace de sí misma, Amaia Salamanca interpreta de nuevo a Cata, Puigcorbé parodia al Rey, y puede que se salve Fernando Gil, que además es un gran cómico. En cuanto a “Hispania”, apesta. Han mezclado en la batidora unos toques de “Alatriste” y “Gladiator”, mucho seno y mucho escote y un poco de culebrón, y parece que han rodado a la carrera y el producto final se resiente. Vi a dos soldados de “Hispania” charlando, y parecía que estaban en una taberna de Vallecas en vez de en un campamento de hace siglos. Me dio vergüenza ajena y me pregunté qué coño pasa en este país: las peores series españolas son las que más audiencia generan. No sé si nos pica a todos la curiosidad malsana o si adoramos la mierda. Nosotros cambiamos rápido de canal. Lo siento por esos actores, a los que admiro. Aunque entiendo que España está en crisis y hay que comer.

José Angel Barrueco

¿Curiosidad malsana?

Haciendo zapping dimos con las dos series españolas que, al parecer, han revolucionado la audiencia, a saber: “Hispania” y “Felipe y Letizia”. A veces basta con ver dos minutos de una película de Chuck Norris o de Steven Seagal para, aunque en la escena que ves no aparezcan ellos, saber que es una mala película y que probablemente la protagonicen Chuck Norris o Steven Seagal. Esto me ha ocurrido con dichas series. Si ves un minuto de “Los Soprano”, lo sabes: estás ante algo antológico. Si ves un minuto de “Hispania” o de “Felipe y Letizia”, también lo sabes: estás ante algo muy malo. Lo que más me jode, y lo digo con dolor de alma, es la manera tan vil en que productores y guionistas y demás responsables han lapidado el talento de grandes actores como Marisa Paredes, Lluís Homar, Nathalie Poza o Juanjo Puigcorbé, por citar algunos. A los actores no les basta con ser buenos en su oficio: tienen que estar bien dirigidos, y eso lo saben Woody Allen, Pedro Almodóvar o Quentin Tarantino. Porque, en “Felipe y Letizia”, Marisa Paredes hace de sí misma, Amaia Salamanca interpreta de nuevo a Cata, Puigcorbé parodia al Rey, y puede que se salve Fernando Gil, que además es un gran cómico. En cuanto a “Hispania”, apesta. Han mezclado en la batidora unos toques de “Alatriste” y “Gladiator”, mucho seno y mucho escote y un poco de culebrón, y parece que han rodado a la carrera y el producto final se resiente. Vi a dos soldados de “Hispania” charlando, y parecía que estaban en una taberna de Vallecas en vez de en un campamento de hace siglos. Me dio vergüenza ajena y me pregunté qué coño pasa en este país: las peores series españolas son las que más audiencia generan. No sé si nos pica a todos la curiosidad malsana o si adoramos la mierda. Nosotros cambiamos rápido de canal. Lo siento por esos actores, a los que admiro. Aunque entiendo que España está en crisis y hay que comer.

José Angel Barrueco

III Festival Internacional de Poesía de Sevilla

www.festivalperfopoesiasevilla.com

Esta semana estamos en el festival de perfopoesía,
estarán recitando Gonzalo Escarpa, Carlos Salem e Isabel García Mellado;
Marcus Versus participará en el coloquio "Modelos de Edición Poética" y en la presentación de REPE.



domingo, 10 de octubre de 2010

Una vida sin resacas. Segunda parte

La otra noche salimos y me fui pronto para casa. Mis amigos me preguntaron por qué me retiraba tan temprano. “Temprano” es un eufemismo porque rondarían las dos de la madrugada. No lo es tanto si lo comparamos con aquellos fines de semana en que mis juergas etílicas se alargaban hasta las 8, 9, 10 e incluso 11 de la mañana. “Estás viejo, con lo que tú has sido…”, me dicen algunos. No es cuestión de vejez. Es cuestión de varios factores: ciertas responsabilidades familiares cuando regreso a mi ciudad natal, el cansancio de llevar miles de resacas a la espalda, la dedicación del sábado o el domingo a la lectura y a las películas, mis escasos ingresos económicos, esa madurez que te obliga a cuestionar tus hábitos poco saludables… A veces se junta todo y es para bien. Ya no me levanto molido los domingos, no me despierto a la una de la tarde con la boca reseca y el paladar torturado. Ya no se me pasa la tarde encogiéndome de náuseas en el sofá, sin hacer nada. Ahora me levanto pronto, abro un libro, leo lo que en esos años previos no leí durante los fines de semana. Por si fuera poco, conozco a gente que empieza a recibir las facturas por años de dedicación etílica. Aunque sólo sean borracheras de viernes y de sábado, llega un día en que el cuerpo te da un toque. A mí no me lo ha dado. Por eso soy previsor. Ahora me entrego a otras costumbres, ahora vivo de otra manera. No es mejor ni peor. No quiero que nadie me tome por un defensor del chándal dominical, no es eso. Es otra cosa. Es, también y como decía Thomas Bernhard, que nos pasamos la vida creyendo que tenemos veinte años. Y luego pasa lo que pasa. Que el cuerpo te avisa y suenan las alarmas.

José Angel Barrueco

sábado, 9 de octubre de 2010

viernes, 8 de octubre de 2010

martes, 5 de octubre de 2010

Carlos Salem recitando




Video de la presentación en Barcelona de Memorias circulares del hombre-peonza. Si eres de Madrid podrás verlo en directo este jueves día 7 en los Diablos azules.

lunes, 4 de octubre de 2010

Memorias del hombre-peonza en Madrid

la presentación de este poemario,
en madrid, tendrá lugar en los diablos azules
que está en el número seis de la calle apodaca,
y será este jueves día 7 de octubre
a las nueve y media de la noche.




Llamando a la tierra ::: taller + recital

nuevo ciclo poético organizado por la fnac de madrid (callao)

Viernes 22 de octubre

Luís García Montero + Aitor Zancajo. Charla/debate sobre la poesía en el S. XXI.

Viernes 22 de octubre

Marcus Versus + Óscar Aguado + José Ángel Barrueco + Javier Das


Viernes 5 de noviembre

Laura Cancho + Verónica Aranda


Viernes 19 de noviembre

Inma Luna + Roxana Popelka + Déborah Vukusic + Ana Pérez Cañamares


Viernes 3 de diciembre

María Zaragoza + Jordi Corominas







domingo, 3 de octubre de 2010

La misma dosis de violencia

Termino de ver “Mad Max 2. El guerrero de la carretera”, por enésima vez. Es viernes noche y por las ventanas del balcón se filtra una luz intermitente. Al principio creo que es el camión de la basura. Luego, cuando me levanto a sacar el dvd del reproductor, compruebo que las luces continúan su danza, envolviendo los edificios y el balcón de
una atmósfera de película urbana de criminales. Salgo al balcón y compruebo que, al final de la calle, hay una camioneta del Samur. Y coches de policía. Alrededor pululan miembros del Samur y agentes jóvenes y en actitud alerta. Un corrillo de personas mira hacia un punto ciego; quiero decir que, desde mi perspectiva, no lo veo, me lo
oculta la esquina. Algo pasa allí. Al rato, dos policías llegan con un negro con gorro blanco, las manos esposadas a la espalda. Parece que le piden explicaciones. Parece que las da. Lo conducen hacia uno de los coches patrulla y lo meten en la parte trasera del vehículo. Todo esto dura mucho. Hace frío y al final reculo y vuelvo al calor del
piso. Las aceras llenas de gente, de curiosos. Al día siguiente me contarán que fue una pendencia, tal vez con navajas de por medio pues uno de los tipos tenía la camiseta empapada de sangre. En Lavapiés suele suceder: hay la misma dosis de violencia en la pantalla de tu televisión que en las calles que te rodean. Horas antes de esa reyerta,
cuyos posos vislumbro desde la ventana, dos policías buscaron droga escondida justo debajo del balcón, en las inmediaciones del portal. Es raro. Es raro que siempre haya acción a ambos lados: en la ficción y en la realidad. Me toca tener un ojo en cada una.

José Angel Barrueco

sábado, 2 de octubre de 2010

viernes, 1 de octubre de 2010

a vueltas con la orgía



Hoy en Barcelona
en el CINCOMONOS a las 18.30h.