miércoles, 31 de marzo de 2010

martes, 30 de marzo de 2010

lunes, 29 de marzo de 2010

domingo, 28 de marzo de 2010

Una vida sin resacas

Era noche de sábado y salimos por ahí, hacía meses que no me emborrachaba porque pretendo llevar otro tipo de vida, una vida sin resacas, una vida sin tantos sobresaltos de mañana de domingo, sin sueño atrasado, sin dolores ni estados febriles, porque estoy harto de las curdas de fin de semana, pero estaba en mi tierra junto a muchos amigos y empecé a tomar unas cervezas y luego algunas copas y, te lo digo en serio, había cenado poco y es lo peor que puede sucederle a uno, el caso es que el asunto se alargó y se me fue de las manos y me puse a conversar con unos y con otros y me dieron las tantas, y, al despertar a la mañana siguiente, volví a probar el sabor del infierno etílico: escalofríos en el cuerpo, malestar general, sequedad de boca, ardor de estómago, y esa resaca duró dos o tres días y me dije lo que todos nos decimos en esas ocasiones (“Mierda, no vuelvo a beber”), me lo repetí hasta la saciedad porque hasta el momento lo estaba cumpliendo, pero una y otra vez vuelves a caer en la trampa, sólo que ahora hay un nuevo factor en la ecuación, en ese estado de culpa que acompaña a la resaca, ahora al levantarte ves a tu madre postrada en la cama y la culpa se duplica y tú te abochornas y te dices que no caerás de nuevo en el don de la embriaguez mientras estés allí, sabiendo de sobra que, en las próximas fiestas, volverás a beber. 

José Angel Barrueco

sábado, 27 de marzo de 2010

viernes, 26 de marzo de 2010

Continuidad, de Alejandra Pizarnik

No nombrar las cosas por sus nombres. Las cosas tienen bordes dentados, vegetación lujuriosa. Pero quién habla en la habitación llena de ojos. Quién dentellea con una boca de papel. Nombres que vienen, sombras con máscaras. Cúrame del vacío --dije. (La luz se amaba en mi oscuridad. Supe que ya no había cuando me encontré diciendo: soy yo.) Cúrame --dije.

miércoles, 24 de marzo de 2010

OK SCALACK

OK OBAMA es una pieza multimedia de Eduardo Scala
Ohy! podrás verle en el IED presentando POE+, una recopilación de sus textos incluidos en CONTRAPOESÍA

martes, 23 de marzo de 2010

esta semana























lunes, 22 de marzo de 2010

Las bestias no abstraen

Nohacegracia Peroesgratis, por el Sr. Paraguas

domingo, 21 de marzo de 2010

Desaparecer en Facebook

Lo que más me fascina de Facebook es su capacidad para borrar las huellas, si uno quiere. En este sentido, vendría a ser como el crimen perfecto en el ámbito digital. En las bitácoras (pensemos en Blogger o WordPress, por ejemplo), cuando el administrador de su espacio decide prescindir de su blog y eliminar algunas entradas o la web al completo, siempre queda algo en la caché. Podemos buscar sus huellas en Google, que rastrea esa caché y nos muestra lo que, en teoría, ha sido borrado; pero que aún existe en ese limbo. Si un internauta deja su comentario en el post de una bitácora ajena, y luego se arrepiente y lo elimina, quedará una huella: “El autor ha eliminado esta entrada”. Facebook, en cambio, funciona de otro modo. Si quien ha decidido poner comentarios y links en su muro y colgar fotos y dejarse etiquetar por terceros, se arrepiente un día y elimina su cuenta, todo rastro se evapora. Como si esa persona jamás hubiera pisado territorios “facebookianos”. No encontraremos vínculos en las etiquetas, ni las fotos que él mismo puso, ni sus comentarios a otros amigos, ni las conversaciones que sostuvimos con esa persona en su muro. Simplemente, se disipa. Es el crimen (casi) perfecto en relación con los usuarios. Sería perfecto si no fuese porque los administradores de la red social pueden acceder a las bases de datos. En el fondo, las desapariciones de Facebook cuando uno decide borrar su cuenta son una metáfora de la vida y de la muerte: cuando uno fallece, con el tiempo sus huellas se pierden. Pensemos en nuestros bisabuelos. ¿Qué nos queda de ellos, realmente? ¿Alguna foto en sepia? ¿Una anécdota que varía cada vez que alguien la cuenta? Minucias. La única diferencia es que, en Facebook, el borrado de huellas es instantáneo.

Ocultar todasJosé Angel Barrueco

Historia de su vida

sábado, 20 de marzo de 2010

viernes, 19 de marzo de 2010

miércoles, 17 de marzo de 2010

contrapresentación de eduardo scala

eduardo scala
contrapoesía. antilogía de poetas reversados
24 de marzo 2Mil10, a las 20h.
IED MADRID. calle de la flor alta, 8


martes, 16 de marzo de 2010

No hables más de mí

milnovecientosochentaycuatro
cortometraje de alberto garcía alix, con ana curra y silvio



"hay que desconfiar de los vivos y respetar a los muertos"

lunes, 15 de marzo de 2010

COMUNICACIÓN ES CULTURAL ES

una exposición
de la gente que hace el diseño de
Ya lo dijo Casimiro Parker,
todo el mes de marzo
en Entrelínea Librebar

domingo, 14 de marzo de 2010

El senador, la conducta y el armario

En la tercera temporada de “The Wire” vemos a un hombre que, para encontrar a Omar Little (el ladrón homosexual que sólo atraca a traficantes de droga), merodea por bares de ambiente gay. En uno de estos garitos, el plano nos muestra, al fondo, allá al final de la barra, una cara conocida. La de otro personaje de la serie. Son sólo un par de segundos para que los espectadores reconozcamos la identidad de quien frecuenta clubs de ambiente. No inciden en ello. Pero el dato cala en nosotros: porque reconocemos a William A. Rawls, el Comisario Adjunto de Operaciones; es decir, uno de los huesos duros de roer del departamento de policía y uno de los hombres más feroces y brutales de la serie. Exactamente la clase de fulano que uno no se imaginaría en bares gays. Aún no he visto las temporadas cuatro y cinco, y no sé si le sacan partido a ese dato; supongo que sí, ya que en esta serie nada se deja en el aire. Recordemos que, en “American Beauty”, el coronel que interpretaba Chris Cooper era un señor de modos violentos y maneras fascistas. Un macho de pelo en pecho que repudiaba los actos de su hijo. Y justo al final ese tío salía del armario, en la célebre escena de la lluvia en la que Kevin Spacey le invita a entrar en casa y surge el gay que el coronel lleva dentro. Como siempre, la vida imita al arte, y hace unos días nos despachaban con esta noticia: Roy Ashburn, senador republicano de California, que había votado varias veces en contra de los derechos de los homosexuales, fue detenido cuando conducía borracho tras salir de un club para gays. Y no le quedaron más huevos que admitir, públicamente, sus tendencias. “Soy gay”, dijo. Lo que revela su hipocresía. Lo que nos devuelve a “The Wire” y “American Beauty” y a las apariencias que engañan. Lo que indica que la vida siempre está dando lecciones a quienes apuestan por la intolerancia.

José Ángel Barrueco

sábado, 13 de marzo de 2010

viernes, 12 de marzo de 2010

poema de sergio c.fanjul

Esta lluvia refleja
el mundo en el asfalto
la caída del agua en vertical
señala la dirección que hay que seguir

hay otro espacio
al otro lado
del espejo
de los charcos
otro mundo
simétrico y borroso
debajo de la tierra.

allá podrán huir
aquellos que no tienen dónde amarse
los que quieren emigrar
y no les dejan
los que buscan piso
pero no quieren hipoteca

hay un mundo entero
cuando llueve
vacío y escondido
debajo de la acera

los charcos son las puertas


puedes encontrar este y más poemas en el libro "otros demonios". KRK ediciones

txe peligro: www.planetaimaginario.blogspot.com

jueves, 11 de marzo de 2010

un poema de antonio rómar

Imagínate el mar.
Estás sobre la arena, tu cuerpo brilla, hace calor. Es agosto en una
playa.

Pero tú piensa en el mar
y en cómo cada ola es la última y la primera ola,
el mar

el mar sin
cesar em
pezando.


No estás en esta sala
leyendo muy muy muy despacio.

Álzate,tu cuerpo es un faro, te acercas al mar.
Recuerda el desafío de meterte cuando niño
hasta los hombros para embatir las olas
como un superguerrero saiyajin.
Olvida la oficina, el tren, olvida a tu pareja

Tú imagínate el mar.

Estás sobre la arena.

Es una playa de un agosto en que pánico.




[ poema aún en construcción.porque siempresiempre lo estamos. aplausos, por favor ]

miércoles, 10 de marzo de 2010

decio pignatari
















Decio Pignatari nació en Sao Paulo en 1927. Fue profesor de Teoría de la Información. Fundó, junto a los hermanos Campos, el equipo Noigrandres; fue coautor del Plan Piloto para la poesía concreta. Dirigió la revista Invençao.
Su obra BEBA COCA COLA es del año 1962.

martes, 9 de marzo de 2010

prometo estarte agradecido

El proceso de nuestra editorial no se acaba en buscar buenos autores y publicar libros bonitos. Después están las presentaciones (que resultan lo más divertido y agotador); y, mientras, intentas distribuir los libros lo más rápido posible, tienes que hacer un enorme trabajo de difusión (que no quiero imaginarme como sería sin Internet). Siempre hemos tendido a hacer las cosas lo más complicado posible, distribuir nuestros propios libros es un trabajo costoso, aunque hoy en día todo sea mucho más sencillo…

Pero quiero recordar que cuando nosotros comenzamos con nuestros dos primeros títulos, teníamos enfrente una difícil y desconocida labor de distribución. Y digo difícil porque nosotros no quisimos pasar por el aro y buscarnos una distribuidora que colocara nuestros libros como churros. Así que cuando vieron luz nuestros dos primeros títulos, agarramos una maleta llena de libros y nos paseamos por todas las librerías de Madrid que teníamos señaladas en planos, separadas por barrios. Y así, puerta a puerta, contábamos nuestra historia y lo que estábamos haciendo; algunos nos abrieron sus puertas de par en par, otros nos miraban con caras raras y apenas nos dedicaron unos segundos para escucharnos.
Luego fuimos encontrando nuestro espacio, nuestros amigos, colegas o simplemente personas que les interesaba el proyecto y nos han ayudado a seguir avanzando.
A día de hoy ya puedes encontrar nuestros libros en sitios tan conocidos como la casa del libro (aunque físicamente no esté en todas si puedes encargarlo), en las librerías de la central, y en otro buen puñado de espacios repartidos por toda la península… Sin embargo, no podemos olvidarnos de esos últimos días del 2008, con frío y lluvia, cargando una maleta llena de libros y abriendo las puertas de todas las librerías de Madrid.

Gracias a todos los que nos habéis ayudado a que nuestra poesía ocupe espacio en las estanterías de la gente que decidió comprar nuestros libros. Vosotros sabéis quienes sois y no vamos a nombrarlos porque siempre nos olvidaremos de nombrar a mucha gente.

lunes, 8 de marzo de 2010

tercera contrapresentación

PeCasCor
sus contrapoemas
este miércoles 10 de marzo
en La Central, en el Reina Sofía
a las siete de la tarde, seremos puntuales...
no te puedes perder una tarde única de versos y más
con antón casariego, manuela velles e isabel garcía mellado.


domingo, 7 de marzo de 2010

Famosos invisibles

Algunos shows de televisión dan auténtico asco. Por ejemplo, “Invisibles” de A3. Basado en “Famous, Rich and Homeless”, pone en circulación a varios famosos que hacen el papel de mendigos en la calle. La directora de programas de la cadena se lamenta de las críticas y palos que puedan caerles sin ver dicho espacio. Para evitar esas acusaciones, he visto unos cuantos fragmentos. Y mi conclusión es la misma: se trata de mierda absoluta con envoltorio de lujo. Es algo tan falso (en la tele, son falsos incluso los telediarios y las entrevistas, y no digamos las noticias y reportajes, a veces tan ensayados como en los rodajes de las películas) como el show aventurero de Bear Grylls, “El último superviviente”, con una diferencia sustancial: Bear corretea por el monte y no afecta a nadie, pero estos “Invisibles” son inmorales. Famosos imitando a indigentes. Famosos que cobrarán por hacer un papel durante unas horas. Famosos que no se someten a verdaderos peligros porque tienen al lado a los cámaras, al equipo de rodaje. Bear Grylls parece pasar penalidades, pero sabemos que, si la cosa se tuerce, el equipo permanece ahí, a un metro, para echarle un cable. En “Invisibles”, Sofía Mazagatos, quien está muy buena pero tiene pinta de no haber fregado un plato en su vida, dice que “es una soledad increíble la que te inunda”. Da risa: porque esa soledad es falsa, fingida, ya que tiene delante, al menos, al tío que graba las imágenes. O sea, que no está sola. El auténtico pobre sigue pasando hambre al día siguiente. En cambio, Álvaro de Marichalar o Blanca Fernández Ochoa se irán unas horas después del rodaje a casa, a disfrutar de una ducha y agua caliente. Si de verdad alguien tiene un interés real por los mendigos, un interés que vaya más allá de realitys y mierdas catódicas, que lea el valioso estudio “Los náufragos”, de Patrick Declerck, sobre los indigentes de París.

José Angel Barrueco

viernes, 5 de marzo de 2010

orgía de andar por casa



















Esta noche en madrid carlos nos ofrece una orgía de andar por casa,
en el buko de malasaña,
a las 21h,

hasta siempre

La honestidad de cerrar un ciclo
www.myclownworld.blogspot.com

ahora tenemos que recoger los trozos de unos platos que hemos roto entre todos.

gracias elia.

jueves, 4 de marzo de 2010

LUCES DE BOHEMIA, de valle inclán

ESCENA PRIMERA

Hora crepuscular. Un guardillón con ventano angosto, lleno de sol. Retratos, grabados, autógrafos repartidos por las paredes, sujetos con chinches de dibujante. Conversación lánguida de un hombre ciego y una mujer pelirrubia, triste y fatigada. El hombre ciego es un hiperbólico andaluz, poeta de odas y madrigales, Máximo Estrella. A la pelirrubia, por ser francesa, le dicen en la vecindad Madama Collet.

MAX: Vuelve a leerme la carta del Buey Apis.
MADAMA COLLET: Ten paciencia, Max.
MAX: Pudo esperar a que me enterrasen.
MADAMA COLLET: Le toca ir delante.
MAX: ¡Collet, mal vamos a vernos sin esas cuatro crónicas! ¿Dónde gano yo veinte duros, Collet?
MADAMA COLLET: Otra puerta se abrirá.
MAX: La de la muerte. Podemos suicidarnos colectivamente.
MADAMA COLLET: A mí la muerte no me asusta. ¡Pero tenemos una hija, Max!
MAX: ¿Y si Claudinita estuviese conforme con mi proyecto de suicidio colectivo?
MADAMA COLLET: ¡Es muy joven!
MAX: También se matan los jóvenes, Collet.
MADAMA COLLET: No por cansancio de la vida. Los jóvenes se matan por romanticismo.
MAX: Entonces, se matan por amar demasiado la vida. Es una lástima la obcecación de Claudinita. Con cuatro perras de carbón, podíamos hacer el viaje eterno.
MADAMA COLLET: No desesperes. Otra puerta se abrirá.
MAX: ¿En qué redacción me admiten ciego?
MADAMA COLLET: Escribes una novela.
MAX: Y no hallo editor.
MADAMA COLLET: ¡Oh! No te pongas a gatas,
Max. Todos reconocen tu talento.
MAX: ¡Estoy olvidado! Léeme la carta del Buey Apis.
MADAMA COLLET: No tomes ese caso por ejemplo.
MAX: Lee.
MADAMA COLLET: Es un infierno de letra.
MAX: Lee despacio. Madama Collet, el gesto abatido y resignado, deletrea en voz baja la carta. Se oye fuera una escoba retozona. Suena la campanilla de la escalera.
MADAMA COLLET: Claudinita, deja quieta la escoba, y mira quién ha llamado.
LA VOZ DE CLAUDINITA: Siempre será Don Latino.
MADAMA COLLET: ¡Válgame Dios!
LA VOZ DE CLAUDINITA: ¿Le doy con la puerta en las narices?
MADAMA COLLET: A tu padre le distrae.
LA VOZ DE CLAUDINITA: Ya se siente el olor del aguardiente!
MÁXIMO ESTRELLA se incorpora con un gesto animoso, esparcida sobre el pecho la hermosa barba con mechones de canas. Su cabeza rizada y ciega, de un gran carácter clásico-arcaico, recuerda los Hermes.
MAX: ¡Espera, Collet! ¡He recobrado la vista! ¡Veo! ¡Oh, cómo veo! ¡Magníficamente! ¡Está
hermosa la Moncloa! ¡El único rincón francés en este páramo madrileño! ¡Hay que volver a París, Collet! ¡Hay que volver allá, Collet! ¡Hay que renovar aquellos tiempos!
MADAMA COLLET: Estás alucinado, Max.
MAX: ¡Veo, y veo magníficamente!
MADAMA COLLET: ¿Pero qué ves?
MAX: ¡El mundo!
MADAMA COLLET: ¿A mí me ves?
MAX: ¡Las cosas que toco, para qué necesito verlas!
MADAMA COLLET: Siéntate. Voy a cerrar la ventana. Procura adormecerte.
MAX: ¡No puedo!
MADAMA COLLET: ¡Pobre cabeza!
MAX: ¡Estoy muerto! Otra vez de noche. Se reclina en el respaldo del sillón. La mujer
cierra la ventana, y la guardilla queda en una penumbra rayada de sol poniente. El ciego se
adormece, y la mujer, sombra triste, se sienta en una silleta, haciendo pliegues a la carta del Buey Apis. Una mano cautelosa empuja la puerta, que se abre con largo chirrido. Entra un vejete asmático, quepis, anteojos, un perrillo y una cartera con revistas ilustradas. Es DON LATINO DE HISPALIS. Detrás, despeinada, en chancletas, la falda pingona, aparece una
mozuela: CLAUDINITA.
DON LATINO: ¿Cómo están los ánimos del genio?
CLAUDINITA: Esperando los cuartos de unos libros que se ha llevado un vivales para vender.
DON LATINO: ¿Niña, no conoces otro vocabulario más escogido para referirte al
compañero fraternal de tu padre, de ese hombre grande que me llama hermano? ¡Qué lenguaje, Claudinita!
MADAMA COLLET: ¿Trae usted el dinero, Don Latino?
DON LATINO: Madama Collet, la desconozco, porque siempre ha sido usted una inteligencia razonadora. Max había dispuesto noblemente de
ese dinero.
MADAMA COLLET: ¿Es verdad, Max? ¿Es posible?
DON LATINO: ¡No le saque usted de los brazos de Morfeo!
CLAUDINITA: Papá, ¿tú qué dices?
MAX: ¡Idos todos al diablo!
MADAMA COLLET: ¡Oh, querido, con tus generosidades nos has dejado sin cena!
MAX: Latino, eres un cínico.
CLAUDINITA: Don Latino, si usted no apoquina, le araño.
DON LATINO: Córtate las uñas, Claudinita
CLAUDINITA: Le arranco los ojos.
DON LATINO: ¡Claudinita!
CLAUDINITA: ¡Golfo!
DON LATINO: Max, interpon tu autoridad.
MAX: ¿Qué sacaste por los libros, Latino?
DON LATINO: ¡Tres pesetas, Max! ¡Tres cochinas pesetas! ¡Una indignidad! ¡Un robo!
CLAUDINITA: ¡No haberlos dejado!
DON LATINO: Claudinita, en ese respecto te concedo toda la razón. Me han cogido de pipi.
Pero aún se puede deshacer el trato.
MADAMA COLLET: ¡Oh, sería bien!
DON LATINO: Max, si te presentas ahora conmigo en la tienda de ese granuja y le armas
un escándalo, le sacas hasta dos duros. Tú tienes otro empaque.
MAX: Habría que devolver el dinero recibido.
DON LATINO: Basta con hacer el ademán. Se juega de boquilla, maestro.
MAX: ¿Tú crees?...
DON LATINO: ¡Naturalmente!
MADAMA COLLET: Max, no debes salir.
MAX: El aire me refrescará. Aquí hace un calor de horno.
DON LATINO: Pues en la calle corre fresco.
MADAMA COLLET: ¡Vas a tomarte un disgusto sin conseguir nada, Max!
CLAUDINITA: ¡Papá, no salgas!
MADAMA COLLET: Max, yo buscaré alguna cosa que empeñar.
MAX: No quiero tolerar ese robo. ¿A quién le has llevado los libros, Latino?
DON LATINO: A Zaratustra.
MAX: ¡Claudina, mi palo y mi sombrero!
CLAUDINITA: ¿Se los doy, mamá?
MADAMA COLLET: ¡Dáselos!
DON LATINO: Madama Collet, verá usted qué faena.
CLAUDINITA: ¡Golfo!
DON LATINO: ¡Todo en tu boca es canción, Claudinita!
MÁXIMO ESTRELLA sale apoyado en el hombro de DON LATINO. MADAMA COLLET suspira apocada, y la hija, toda nervios, comienza a quitarse las horquillas del pelo.
CLAUDINITA: ¿Sabes cómo acaba todo esto? ¡En la taberna de Pica Lagartos!


[...]

miércoles, 3 de marzo de 2010

CUATRO GOTAS DE ACEITE, de carlos marzal

a antonio cabrera
Cuatro gotas de aceite
sobre un trozo eremita de pan blanco,
o sobre el obsequioso corazón
de un tomate maduro en sacrificio,
nos aleccionan con su desnudez,
con su absoluta falta de consejo.

La belleza del mundo es tan frecuente,
tan desinteresada de sí misma,
que hasta se desvanece en certidumbre,
y acaba por nublarse a nuestros ojos.
Por eso es un pecado
de extrema ingratitud no dar las gracias
en alto con la voz del pensamiento
y con la muda fe de los sentidos.

En la desposesión está la esencia
en la simplicidad, lo permanente.
Para ungir con lo bello nuestra carne
hay que buscar lo bello en donde ha estado
despierto en claridad desde el principio.

El hecho de verter las cuatro gotas,
cuatro lágrimas densas de oro humilde,
sobre las migas cándidas, supone
un acto elemental

contra la ruina,

una rúbrica más


contra la muerte.

martes, 2 de marzo de 2010

Poema callejero #005#

"Nací en Alemania por motivos de trabajo"

en Madrid, el Domingo pasado, el día del señor.

lunes, 1 de marzo de 2010