José Angel Barrueco
domingo, 28 de febrero de 2010
Gente honrada
sábado, 27 de febrero de 2010
viernes, 26 de febrero de 2010
aquella noche parker
jueves, 25 de febrero de 2010
HAY UNA LIBERTAD PRIMERA. de chantal maillard
la de estar callado.
Y otra tal vez más alta:
la de permanecer muy quieto
escuchando el murmullo de todo lo que vive.
Pero cuando compruebo esa verdad tan simple
vienen gentes y en coro
gritan que les ofendo,
que no hay mayor insulto que negarse
a compartir el gesto y la palabra.
Yo les contemplo, muero un poco,
y por respeto a ti, Señor, sigo callando.
miércoles, 24 de febrero de 2010
reweb
www.yalodijocasimiroparker.es
[ Pero esto no termina aquí, porque estamos trabajando para mejorar la venta online y crear una lista de mailes para que puedas recibir la información. Ya iremos informando!!! ]
martes, 23 de febrero de 2010
entrevista a un editor
¿Desde cuando estáis editando y qué os motivó a comenzar?
Hace catorce meses salieron nuestros dos primeros libros, el proyecto comenzó a elaborarse unos seis meses antes, aunque la idea rondaba en mi cabeza desde hace bastante bastante tiempo. ¿Motivo? Porque a todas las editoriales les encontraba fallos (a unas, muchos errores; a otras muy pocos pero evidentes). Ya lo dijo Casimiro Parker no tiene algunos de esos fallos, pero tiene otros muchos. Esto me pasa por listo, por pensar que yo podía hacerlo mejor que nadie.
¿Qué géneros publicáis normalmente?
Poesía en verso y prosa. Por ahora, luego dios dirá.
¿Qué criterios tenéis a la hora de seleccionar los libros que publicáis?
Nos tienen que gustar, conmover, emocionar… En alguna ocasión hemos decidido no publicar algún libro que objetivamente era bueno y nos gustaba, pero hay una chispa que nos tiene que encender por dentro para elegir ese y no otro. Publicamos muy poquito, y es una decisión muy complicada.
¿Admitís originales?, ¿cuál es el canal para ponerse en contacto con vosotros?
Hace una semana decidimos dejar de recibir originales durante un tiempo para poder leer todo lo que tenemos atrasado.
¿Cuáles son los principales problemas que encontráis a la hora de desarrollar vuestra labor editorial?
No encontramos problemas, todo lo contrario, la gente nos apoya en todo lo que puede. Si esto diera dinero sería una profesión maravillosa.
¿Y cuáles son las satisfacciones que recibís?
Son muchos los momentos que me hacen sentir orgulloso de todo el trabajo. Ver como a la gente le gusta el libro de un autor que era inédito y tenía muy complicado hacerse hueco, cómo el público no habitual de la poesía se emociona con algunos poemas, sonrisas, miradas, cervezas entre amigos que vas conociendo en el camino...
Una breve valoración del mundo editorial actual…
Hay cosas que me gustan y cosas que no me gustan, como en todas partes. Cada uno que haga lo que quiera y lo mejor que pueda. Yo estoy contento con el pequeño/microscópico espacio que ocupo.
Alguna cosa más que quieras añadir…
Sí; papá, mamá, os quiero.
lunes, 22 de febrero de 2010
DESNUDEZ, de javier corcobado
siempre estarás desnuda para mí.
[ incluido en su poemario Cartas a una revista pornográfica viuda (editado por Arrebato) ]
domingo, 21 de febrero de 2010
a,Martínez en Las Vegas
viernes, 19 de febrero de 2010
Poema callejero # 004 #
"que guay que es dormir después de desayunar"
Madrid, esta mañana.jueves, 18 de febrero de 2010
miércoles, 17 de febrero de 2010
REFLEX-IONES ROCK 17
martes, 16 de febrero de 2010
EHDE (CP)
Puedes mandar tus poemas para números futuros.
lunes, 15 de febrero de 2010
Siracusa Indigesta
desde que no estoy contigo:
me masturbo día sí,
día también.
[ del poemario Indigesta, de Siracusa Bravo Guerrero, el cuaderno Caníbal Nº0 editado por el Cangrejo Pistolero ]
domingo, 14 de febrero de 2010
Celebridades que mutan
Algunas personas (y aquí me refiero a los famosos), con la edad, inician una extraña conversión hacia el otro sexo. Es como si mutaran. Algunos hombres parecen mujeres cuando envejecen. Algunas mujeres parecen hombres cuando envejecen. Lo he pensado el otro día, al ver en los periódicos una fotografía de la cantante Joan Baez en el diario Público. En algunas imágenes actuales, Baez parece un abuelo. He dicho “abuelo”, sí. No se trata de un error. Esta idea no es nueva. Ya la desarrolló hace meses uno de mis primos. Me dijo, y yo lo suscribo: “Algunos hombres, al envejecer, se convierten en señoras”. Y, así, hablamos de la mutación de ciertas celebridades. Paul McCartney, si estudiamos sus imágenes más recientes, se ha transformado en la Señora McCartney. Hemos visto resurgir a James Cameron gracias a “Avatar” y a los Globos de Oro. La masculinidad del director ha desaparecido de su rostro. Ya no se parece al tipo varonil y barbudo que hizo “Terminator”. Ahora es la Señora Cameron. Me dijo mi primo, que detesta a Nicolas Cage, que también se ha convertido en la Señora Cage o está en trance de hacerlo. Son actores, directores y cantantes transformados en abuelas por culpa de las arrugas y un mal envejecimiento. Señalamos también a Liam Neeson. A mí Liam Neeson me flipa, pero soy consciente de que, con dos pendientes de cereza y una falda, hoy podría pasar por una señora que va a tomar el té. Todo esto es lógico. Pocos envejecen de manera tan admirable como Clint Eastwood o George Clooney o como lo hicieron Paul Newman o Lee Marvin. El caso más sorprendente, sin embargo, es el de Mickey Rourke: no se ha transformado en señora, sino en monstruo. Lo normal es que el Patito Feo se convierta en cisne. A él le sucedió lo contrario: pasó de mariposa a oruga. Sólo espero que, si llegamos a la tercera edad, no se nos pongan facciones de abuela. McCartney y Cameron deberían dejarse barba.
sábado, 13 de febrero de 2010
viernes, 12 de febrero de 2010
freeday 19 de fevrero
Arturo Martínez nos presentará Medusas verde lima asediando Alejandría, el poemario que se incluye en este libro que comparte junto a Pedro Casariego, Eduardo Scala y Gonzalo Escarpa
VIERNES 19
FEVRERO 2010
21H.
diablos azules
calle apodaca, 6

jueves, 11 de febrero de 2010
miércoles, 10 de febrero de 2010
poema de gonzalo escarpa
En el tren, justo enfrente de mí,
una pareja de Madrid conversa
sobre la conveniencia de pintar
la mesa del despacho
de naranja chillón.
Ella opina que sí.
El no está convencido.
Ella lleva un anillo
muy estrecho, de oro,
sin adornos.
Él
también.
Él dice muchas veces: “Por supuesto”.
Buscan un nuevo rojo: rojo
china.
Han comprado revistas
muy especializadas: “Casa al día” y
“Mi casa”.
Arreglan el salón, el despacho,
el cuarto de Javier.
Son serios y ordenados.
Imagino que follan
sin demasiada imaginación,
porque a ella le parece
excesivo definitivamente
poner luz verde clara
en el salón.
“Una casa no es una fiesta del arco iris”,
dice.
Él prefiere papel en la pared del cuarto de invitados.
Él lleva gafas.
Lo más seguro es que le guste que le azoten,
ponerse ropa de ella
y los relojes caros, con cronógrafo.
Yo me siento y les miro.
Hablan de la Johansson
y de lipoescultura.
Se abrazan, juegan, son
felices con su idea
del trabajo, con su
seguridad, su casa, sus revistas.
Leen juntos el artículo
“Las claves para no retener líquidos”.
A él le sobran unos 14 kilos,
ellas ha ido a tres sesiones de depilación láser.
Tiene las piernas largas y bonitas.
A veces las enrosca
alrededor del cuello de su hermana
y se comen el coño
hasta la extenuación.
Él no lo sabe aún,
pero le encantaría verlo y masturbarse
y meterse dos dedos en el culo.
Mi pie acaba de tropezar con el de ella.
Me ha sonreído amablemente.
“Perdón”. “No pasa nada”.
Él está escribiendo algo en su palm.
Tose. Está pensando
en su pequeña amante de 12 años,
en si no habrá empezado alguien a sospechar,
en sus pechos pequeños,
en su boca de frío.
Lo acaban de decidir:
los muebles del jardín,
seguro,
coloniales.
martes, 9 de febrero de 2010
Pe Cas Cor, por Martín Casariego
(en Diario 16, Culturas, 26 de junio de 1993, p. 10)
Era alto y decididamente delgado, los pómulos marcados, las facciones correctísimas, frugal en la comida y abstemio en la bebida, fumador de tabaco, la frente despejada, muy blanco de piel, la vista corregida por gafas de cristales redondos. Jamás se exponía al sol, odiaba el calor y le angustiaba la sequía. Sin embargo, desde diez o quince años antes de su muerte no se bañaba en el mar o en una piscina, pues no soportaba mojarse la cabeza si no era en la ducha. Aguantaba el frío hasta extremos increíbles, y excepto la chaqueta, usaba la misma ropa, siempre azul, en verano y en invierno. Su miopía fue causa de que le declararan inútil para el servicio militar, calificación que encontró indignante y vejatoria, por lo que intentó, sin conseguirlo, ser aceptado como voluntario. Jugando al fútbol era zurdo. Escribía y pintaba, en cambio, con la diestra. Su conocimiento del español era profundísimo, pues además de poseer una extraordinaria memoria leyó mucho y bien, y su facilidad para el dibujo y la pintura, asombrosa. En ambas artes su mejor arma era la audacia y la absoluta falta de miedo a quedarse en medio de un océano sin viento y sin alimentos, ya que eran otros los miedos que lo acosaban. Sufrió, en efecto, hasta límites difíciles no ya de experimentar, sino de imaginar, cuando en apariencia todo le favorecía. Como resultado, su visión de la vida era ascética y radical: despreciaba así todo lo superfluo, pues sabía que lo único que importa realmente es alcanzar una paz interior de la que él carecía. Estos sentimientos son fáciles de rastrear en muchos de sus tempranos poemas y en muchos de sus tardíos lienzos, pero también otros opuestos, reflejo, igualmente, de su contradictoria personalidad: así el colorido y la alegría, la ternura y el sentido del humor, como en esa corta historia de un ciempiés que entra en una zapatería con dinero para comprar únicamente un par de zapatos.
Amó a varias mujeres, de las que la última y más importante fue Ana, con quien compartió intensas y mágicas horas de contento y felicidad, con quien se casó y con quien tuvo a Julieta. Quiso mucho a ésta, y cuando iba a buscarla a la guardería, la cubría de flores que recogía aquí y allá durante el camino de regreso, quizá porque opinaba que la poesía es mas acción que palabra. Ejerció de hermano mayor mientras pudo, y después, invertidos los papeles, pasó a ser el protegido.
Le gustaban Coleridge, Cendrars, Hamsun, Robbe-Grillet, Bernhard, los grandes escritores rusos y el arte soviético de vanguardia. Matisse, Munch, y sobre todo Van Gogh, fueron sus pintores preferidos. Vivió como éste treinta y siete años, lo que no quiere decir mucho, pues dificilmente se puede medir mecánicamente el tiempo espiritual, cosa que él muy bien sabía, y por eso, cinco años antes de su muerte, había escrito: "Tengo 32 años; pero nadie sabe, ni siquiera yo, cuánto tiempo he vivido".
Le aterrorizaba asistir a actos públicos, lugares cerrados, hospitales, lo que no era, como algunos erróneamente interpretaron, una pose. Tanto es así, que no acudió a ver a sus sobrinas cuando nacieron, aunque les dedicó hermosas poesías, ni a las presentaciones de las novelas de su hermano, ni tan siquiera a la de uno de sus propios libros, La vida puede ser una lata. Poca gente del mundo literario y menos del artístico le conoció personalmente, lo que sin duda perjudicó la difusión de su obra, y habiendo leído lo anterior se concluirá que no es de extrañar, pues para conocerle había que esforzarse mucho más de lo razonable. A mí no me hizo falta. Tuve la enorme, compartida y terrible suerte de ser uno de sus siete hermanos menores. Se llamaba Pedro Casariego Córdoba, y yo afirmo que era un genio.
lunes, 8 de febrero de 2010
/, de isabel garcía mellado
los bosques son gigantes
que dan hambre y que dan miedo,
cualquier hombre podrá ser capaz de engañarnos
pero eso no le resta ni una estrella a nuestra sombra.
un rojo rabioso está por demostrar algo
luego se pierde en esta playa
desnuda de nombres
donde un día nació la magia
de los labios de la mujer que todo el mundo quiere mirar
porque tiene el toque azul inconfundible en los gestos.
por supuesto hay un sudor frío
y una alfombra
y un circo en el que cada uno sabe cuánto pesa su brillo
y los idiomas florecen en las enredaderas.
quien paga la función
es porque espera que la bailarina más lánguida
le contagie de blanco
y poder conformarse
con los sustitutos de lo que alguna vez
había soñado
domingo, 7 de febrero de 2010
Conectado Carlos Salem
sábado, 6 de febrero de 2010
viernes, 5 de febrero de 2010
Solamente he tratado de contar contigo, de Raúl Núñez
y salía a emborracharme con los perdedores,
y recorría los bares una y otra vez,
tratando de asegurar la próxima comida,
y tomaba a quien estuviera a mi lado,
sin preguntarme quién era o qué pensaba,
y me daba lo mismo meterme en una cama o en otra,
porque lo único que necesitaba era una entrada gratis,
y cuando la conseguía podía darlo todo,
porque no me habían pedido nada a cambio,
pude darme cuenta que sólo quien ofrece algo,
llega a recibir lo que espera.
Yo solamente he tratado de contar contigo.
Nunca he querido convencerte de nada,
ni llevarte hasta la última montaña,
ni convertirte en algo diferente a lo que eres,
pero creo que no debes necesitar sólo a quien buscas,
sino a quien te está buscando a ti.
Ahora todo se ha quedado dormido en el camino,
yo solamente he tratado de contar contigo,
y de conseguir una entrada gratis,
para no quedarme esta noche sin ti.
jueves, 4 de febrero de 2010
PLÁSTICO, de sofía castañón
palabras de plástico
sentimientos de plástico
y caras de plástico, te dije
el día que hablamos de Jude Law.
Y tú,
con las manos llenas de tierra,
me enseñaste que por dentro
somos sucios
y hermosos.
[ esta noche, mucho más en la noche de casimiro parker ]




